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TERAPIA DE GRUPO: INTERACCIÓN Y ANÁLISIS INTERPERSONAL

La Psicoterapia grupal, puede ser particularmente útil para aquellas personas cuyas dificultades o malestares ,tengan que ver con la forma en que se relacionan con los demás y la calidad de tales relaciones. De este modo, insatisfacciones como la falta de auto-confianza, sensación de vacio y desconexión en las relaciones personales, dificultades para comprender "lo que nos pasa" con los demás, pueden obtener una oportunidad terapéutica en un grupo de Análisis Interpersonal.

El grupo opera como un instrumento que permite
descubrir y tratar aspectos profundamente enraizados de la personalidad del paciente: sus motivaciones, líneas de carácter y el modo idiosincrático con el que participa de sus relaciones. Éstos aspectos no suelen ser accesibles en terapia individual y es probable que representen aspectos centrales en la vida del paciente y sus problemáticas.

Es a través de la interacción y del intercambio sincero, con el resto de miembros del grupo, donde tales aspectos relacionales pueden emerger y ser abordados en el "aquí y ahora de la sesión". De este modo, mediante mecanismos grupales específicos, las dificultades de los pacientes emergen y se abordan terapéuticamente en el  seno del grupo.

En terapia de grupo, los integrantes se ofrecen mutuamente apoyo y se comparte una gran cantidad de auto-revelación e información personal.

No obstante, con el devenir de las sesiones y el crecimiento de un clima de empatía y seguridad; el foco de la terapia evoluciona, y pasa a situarse en el aprendizaje interpersonal (factor de cambio más poderoso y específico de la terapia de grupo). 

Este aprendizaje parte del establecimiento con los miembros del grupo y del terapeuta, de un "intercambio sincero" que abra las puertas a la exploración conjunta. Fenómenos que tienen lugar en el momento a momento de la sesión, entre sus integrantes.

Mientras los pacientes insistan en creer que sus problems principales son el resultado de algo que está más allá de su control, las acciones de otras personas, los nervios, las injusticias, los genes, etc. Entonces las psicoterapia estará muy limitada en lo que pueda ofrecer. Es importante poder ayudar al paciente, y ésto puede llevar cierto tiempo en muchos casos, a asumir su responsabilidad, y comprender de qué manera contribuyen a sus aflicciones. De acuerdo con ello, el énfasis que el grupo de terapia pone en la retroalimentación pone en marcha tal trabajo. 

1. Los participantes aprenden a conocer el modo en que los demás observan o reciben su comportamiento y su forma de estar e interactuar.

2. Luego aprenden a reconocer qué sentimientos provoca esa conducta en los otros.

3. Observan de qué manera su conducta modela la opinión que los otros se forjan de ellos.

4. Por último, aprenden que estos tres primeros pasos contribuyen a lo que ellos perciben en sí mismos; y sienten, de sí mismos.



Según la investigación y mi propia experiencia clínica, para promover un cambio consistente, el paciente debe permanecer en el grupo por un tiempo no inferior a 5  meses. Es por tanto un proceso que requiere de cierto tiempo, trabajo y compromiso por todas las partes.

Los pacientes a quienes propongo la incorporación a psicoterapia grupal, son personas que previamente han trabajado conmigo durante un periodo variable de tiempo en psicoterapia individual. Pacientes, en su mayoría, que inicialmente han consultado presentando cierta sintomatología o problemática, y que tras estabilizarse, consideramos que un trabajo de éstas carácterísticas puede sintonizar positivamente con sus problemáticas relacionales -de base-, o bien aportar algo significativo, clinica y personalmente.


Criterios de inclusión en Grupo de Interacción:

1. Evaluación psicológica mediante entrevista personal. Preparación previa para conocer el enfoque de la terapia y la dinámica de las sesiones.

2. Ausencia de personas con síndromes caracteriales graves, tendencia a la externalización o acting out, y ausencia de personas con patologías psiquiátricas graves. Éstas personas se benefician mucho más de un abordaje estrictamente individual y apoyo farmacológico, generalmente.

3. Personas en cuyas dificultades o cuadros clínicos, el mantenimiento o etiopatogenia comprende dinámicas pertenecientes a la dimensión relacional. 

4. Personas con cierto interés, motivadas  hacia el auto-conocimiento, el aprendizaje y la evolución personal.

5. Personas con capacidad y recursos internos como para "abrirse a un intercambio sincero con otros seres humanos" y estar dispuestos a recibir y ofrecer ciertas observaciones personales, desde un "lugar constructivo".




Miguel A. Winter 2019




Adjunto dos lecturas útiles.

Grupos de Interacción

La Psicoterapia grupal pretende una cierta profundización en la personalidad del paciente y proveerle de ...


1. Progresar en sus competencias relacionales: comunicación personal directa, asertividad, empatía, escucha, resolución de conflictos.

2. Despertar su curiosidad hacia la auto-observación y al modo particular en que participa personalmente de sus relaciones y contribuye a determinadas vivencias con los demás.

3. Estar más consciente del proceso relacional que sigue con cada persona. Favorecer la tendencia a "abrirse a revisar los propios pensamientos y sentimientos" en relación al otro.

4. Afianzar mediante el aprendiaje con el grupo y el terapeuta, una  "visión clara" sobre  mecanismos comunicacionales saludables: evitar triangulaciones, comprender los silencios, comunicación humanizada, resolución de conflictos desde una actitud constructiva, protegerse de la agresión, aprender a ofrecer y a arecibir observaciones, etc.
 

BIBLIOGRAFÍA
Csíkszentmihályi, M. (1998) "Experiencia óptima. Estudios psicológicos del flujo en la conciencia"


Rogers, C. (1970) "Grupos de encuentro"


Safran, J y Muran, C (2005) "La alianza terapéutica. Una guía para el tratamiento relacional"


Sunyer, J.M. (2008) "Psicoterapia de grupo grupoanalítica. La construcción de un conductor de grupos"


Yalom, I. y  Vinogradov, S. (1989) "Guía breve de psicoterapia de grupo"



Yalom, I. (2000) "Psicoterapia existencial y terapia de grupo"


Yalom, I.(2002) "El don de la terapia"
Lectura Útil sobre  Relaciones y Autenticidad:

Dedica a este texto una lectura atenta y comprensiva, pues te será de utilidad para comprender más hondamente las relaciones con los demás, tu desempeño en ellas y te estimulará de cara a vivenciar y obtener una experiencia más gratificante tanto en el grupo de terapia como en tus relaciones en general. En caso de que vayas con prisas y no tengas demasiado tiempo, te recomiendo especialmente leer el tramo final sobre "el corazón de la autenticidad".

El Psicoanálisis Relacional entiende a la persona humana como un ser que aspira a encontrar, en el vínculo con los demás, una serie de satisfacciones , es decir -realizar una serie de deseos- y -regular una serie de tensiones internas- a través de tales intercambios "adecuados" con las otras personas. La persona nace y "se construye en un entorno relacional", donde el vínculo y la mirada del otro moldea fuertemente la organización de nuestro psiquismo.

La experiencia clínica nos muestra que en numerosas ocasiones el malestar producido por las relaciones, ya sea por pérdidas, déficits, insatisfacciones o conflictos, suele estar en la génesis o en el agravamiento de cuadros depresivos y trastornos ansiosos. El estudio de nuestra personalidad y del modo en que nos relacionamos con los compañeros del grupo de terapia, nos ayuda a conocernos y abre las posibilidades de explorar nuevos modos de acción ante las diferentes situaciones relacionales: -nuevas formas de comprensión sobre lo que nuestra conducta comunica al resto-, -sustituir nuestros mecanismos de evitación y comunicación tensionada y desviada- por otros más cercanos a una -comunicación sincera, abierta, no violenta y más despreocupada-. El objetivo es tener una visión más realista y más completa del modo en el que participamos en nuestras relaciones y contribuir, hasta donde nos sea posible, a obtener una mayor satisfacción de las mismas.

Este enfoque sitúa a cada uno como -agente activo- con respecto a lo que obtiene de las relaciones. Insisto -todo en nosotros comunica algo y no deja indiferente a los demás-. Nuestro silencio, nuestra falta de participación, nuestra forma de interesarnos o desinteresarnos de los demás, nuestra postura corporal en cada momento, nuestra vestimenta y auto-presentación, nuestras palabras, nuestro tono de voz y nuestros matices comunicacionales, nuestra mirada, nuestras intervenciones, nuestras reacciones emocionales o ausencia de ellas. Todo comunica y despierta reacciones en los demás. A veces de un modo sutil y poco perceptible, a veces de un modo claro. Esquemáticamente:


NUESTRA CONDUCTA --------- afecta a los demás, produciendo ------- REACCIONES ------ AFECTAN-MODIFICAN AUTOCONCEPTO
(motivada por deseos)                                                          
(que pueden gustarnos o no / y que pueden ser visibles o encubiertas)

(o por ansiedades)


Este proceso está retroalimentándose constantemente. Nuestra conducta afecta al resto, y las reacciones del resto nos afectan a nosotros, y por ello lo llamamos Interacción. Podríamos decir que, en buena, medida, lo que obtenemos de nuestras relaciones, nos guste o no, lleva nuestra autoría y contribuimos a ello de un modo insospechado. La buena noticia, es que, identificados determinados patrones, existe en ti la posibilidad de afianzarlos o bien de  realizar cambios y explorar nuevos caminos, que de seguro, conducirán a una experiencia diferente, si ello entronca con tus deseos y valores personales.

Por tanto, desde este enfoque, todo comportamiento que tiene lugar en cualquier intercambio, incluida la sala y la sesión de terapia, está motivado a obtener algo de los demás, a protegerse de algo que la persona teme pueda suceder, y además, inevitablemente, produce un impacto en el resto. Todo grupo humano puede comprenderse como un "sistema" en el que el comportamiento de cada miembro afecta constantemente al resto. Un grupo y su clima resultante "contiene" el producto de todas éstas interacciones y es dinámico, pues está en constante cambio. El objetivo del grupo es interactuar, y luego regresar de modo terapéutico hacia el análisis y la comprensión conjunta de tales interacciones. Así tenemos una serie de vivencias y una comprensión sobre ellas.

Hablábamos sobre encontrar el camino  para que ciertas necesidades y deseos psicológicos puedan ser satisfechos en las relaciones. Veamos entonces un esquema sobre dichas necesidades. Tengamos en cuenta que éstas pueden variar en importancia a lo largo del ciclo vital de una persona y existirán grandes diferencias individuales entre unos sujetos y otros.


Principales necesidades humanas relativas al intercambio interpersonal:

Atención, Aceptación y Comprensión (Regulación de estados emocionales negativos).

Establecer Identificaciones y Consideración Positiva  (Necesidades de Vinculación, apego, afiliativas y Pertenencia).

Necesidades de control, dominio, poder, influencia en los demás. 

Necesidades Generativas: desplegar la propia espontaneidad creativa, disfrute lúdico y acrítico para con los demás. Necesidad de estar relajado y permitir la emergencia de un "Yo- despreocupado-",  Verse inmerso y completamente absorbido en el proceso relacional con -el otro-.

Cuando aparecen la atención, aceptación y comprensión (empatía, compasión) entre las personas - emergen experiencias emocionales como el agrado, la relajación, el alivio o la alegría. Cuando aparecen sus opuestos (rechazo, exclusión, indiferencia) - emergen diferentes formas de afectos como la ansiedad, la ira, la culpa, la tristeza y la soledad.

Cuando se producen Identificaciones (descubrir que nos ocurren y constituyen cosas parecidas, que compartimos intereses, vivencias, sufrimientos o valores) y Consideraciones Positivas (admiración, atracción, simpatía...) aparecen diferentes formas de vinculación, complicidad y sintonía;  como el amor, el altruismo, la amistad, la afiliación y la pertenencia. Ello produce emociones tales como la seguridad, confianza, alegría y orgullo. 

Continuando con lo anterior, podríamos inferir que existen una serie de mecanismos que ponemos en marcha, que bien pueden obstaculizar o facilitar que realicemos los intercambios óptimos entre nuestras necesidades relacionales particulares y los demás. Esta descripción es limitada, pues se trata de un tema muy abarcativo.


Principales mecanismos relevantes en nuestro desempeño relacional:

Ante la vivencia de emociones "desagradables" (vergüenza, ansiedad, inseguridad) y/o de pensamientos juiciosos sobre la propia valía o eficacia personal -evitar la interacción, inhibirse, aislarse, "mentir y disfrazar"- siempre perpetuarán nuestro aislamiento, inseguridad y sentimiento de falta de conexión con los demás. Ello sin duda afectará a nuestro ánimo y autoestima.

Al mismo tiempo, frente a ello,  Aceptar que la vivencia de emociones desagradables puede ocurrirnos en cualquier momento relacional. Ante ello, -estar con dichas emociones- "dejar que nos visiten sin salir corriendo", y pese a ello, tratar de participar, confiando en que la calma terminará apareciendo.  Esto es clave, y es necesario el coraje, y "el poder de obstinación de nuestra voluntad humana, nuestra herramienta más poderosa".

Ante la emergencia de impulsos "tensionantes"  (ira, enfado, frustración, envidia, competitividad) aceptarlos (no hay nada repugnante ni inadecuado en que sintamos esto, seguramente responden a algo, y te muestran que hay alguna situación interpersonal que conviene afrontar próximamente.

Recuerda que la ira, en el plano interpersonal, te indica que hay un derecho tuyo que percibes amenazado, una situación que percibes como injusta o un deseo importante que no se ha realizado.

La envidia te muestra que existe -algo- que otra persona relevante para ti alberga, posee o manifiesta, y que ése -algo- es considerado por ti como muy valioso y desearías hacerlo tuyo. Todos estos "impulsos tensionantes" deben ser atendidos conscientemente, pues te están informando  de que hay alguna acción real, que precisas de llevar a cabo.

Especialmente la expresión de enfado, ira o enojo es fundamental, tomándola desde el marco de la Asertividad (expresando las cosas tal como han ocurrido, pidiendo respeto sin violencia, pero con firmeza y determinación. -El desacuerdo y el enojo no expresados-, alimentan el resentimiento en la persona que lo silencia, la desmotiva, la deprime, aumenta los niveles de estrés y el organismo funciona peor de forma generalizada. Nos lleva al aislamiento y a la desesperación. "El desacuerdo expresado", así como la expresión del propio punto de vista, si no nos dejamos arrastrar por "la culpa condicionada" (sentimiento de culpa no adaptativo, que nos dice: "si no agradas a los demás -serás castigado/a"), ni por el "miedo condicionado" (sentimiento aprendido que nos dice: "si llevas la contraria o discutes, la lucha será encarnizada y/o serás abandonado/a) nos llevará a la calma, al respeto por nosotros mismos y a una experiencia de control y autoeficacia sobre nuestras relaciones.

Paradójicamente, cuanto mayor es nuestra capacidad de realizar tales intercambios óptimos con los demás, mayor es nuestra propia autonomía, independencia y autoconfianza personal. En la medida en que podamos relacionarnos con -autenticidad- nuestras relaciones tenderán a la salud y al crecimiento .

La autenticidad crea las condiciones "adecuadas" para que ello ocurra.  En un plano práctico, este sería, a continuación

EL CORAZÓN DE LA AUTENTICIDAD:

La auto-revelación:
La medida en la que somos capaces de "Salir de nuestro confinamiento interior". Compartir con -el otro- sobre las cualidades y detalles de nuestras experiencias. Revelar aspectos de la historia personal; de todo aquello que compone nuestro mundo interno: vivencias, experiencias, recuerdos, temores deseos, dificultades, anhleos, aspiraciones...

La Auto-revelación es una acción relacional que implica una "donación y una invitación".

Al revelarnos: ofrecemos algo nuestro, compartimos, deseamos que -el otro- lo tome, lo acepte, lo acoja; contribuye a construir intimidad, y es una invitación a construir una relación más vivida con -el otro-. Promueve, invita a la revelación de los demás. Es un intento de "vencer" las barreras que existen entre nosotros y los demás. Es un intento de construir conexión y tener una experiencia opuesta a la experiencia de "separación y aislamiento".

Sin duda, posibilita vivenciar experiencias de reciprocidad interpersonal, identificación con los demás y conexión. Es la unidad básica de "construcción de puentes", entre nosotros para con las otras personas

Quien ejercita la auto-revelación, está aceptando sus experiencias, en el momento en el que las pone en palabras y las da a conocer a otros. Está venciendo también el temor a ser enjuiciado o rechazado y volver a vivir la experiencia o herida del rechazo, y "regresar herido a su confinamiento interior, de nuevo". Compartir el mundo interno es un valioso regalo que se está ofreciendo.


La disposición al intercambio sincero: Situarnos frente -al otro- en favor de revisar juntos, qué relación estamos co-contruyendo. ¿Cómo nos vemos el uno al otro? ¿Qué nos agrada? ¿Qué nos enoja del otro? ¿Cómo nos sentimos tratados, mirados y considerados con -el otro-? Se trata del esfuerzo interno por compartir nuestras propias concepciones recíprocas, perdirnos lo que necesitamos, penetrar en el interior del otro y conocer cómo es su experiencia interna sobre nosotros, y ofrecer lo propio. Ejercitar este nivel de autenticidad, mostrar tal disposición, requiere de importantes capacidades y disposiciones internas, por parte de ambas partes:

Conocimiento y aceptación de la propia experiencia: de lo que se piensa, se desea, se siente y se experimenta respecto de la otra persona.

Tolerar la incertidumbre: informar -al otro- sobre tales vivencias privadas puede provocar un impacto ( a veces impredecible) , que afecta a la relación en importantes direcciones.

Ser capaz de ser sinceros, claros y precisos en lo que se señala, en lo que se comparte y en las observaciones que se realizan. Es importante lo que se dice, la sinceridad y la precisión con la que nos expresamos; como también atender y observar, la forma en la que se recibe y se reaccion en el "otro lado".

Ser capaces de recibir las observaciones de las otras personas: poniendo atención, dándo valor e importancia a lo que se nos dice, respetando y comprendiendo el mensaje; así como vislumbrando si existe algun aprendizaje o descubrimiento valioso, sobre nosotros mismos, a través de la recepción de tales observaciones. Revisar qué emerge en nuestro interior, al recibir las palabras -del otro- y no solamente "defendernos".



Ser amables y "No violentos"Algunas personas, al haber crecido en ciertos entornos familiares o grupales, no están acostumbrados ni entrenados, en este tipo de intercambio sincero, el cual constituye la base fundamental para la construcción de relaciones satisfactorias. O bien, perciben tal intercambio como un preludio que conducirá, de seguro, a actitudes agresivas a un conflicto encarnizado, en el que se sentirán angustiados y superados. LLevándo a la evitación, a la ausencia de comunicación sincera y al detrimento o empobrecimiento de las potencialiades de la relación.

"Que nada de lo humano te sea ajeno". Terencio

"Uno nunca es más uno mismo, que en el intercambio sincero con los demás" E. Fromm.

"Todos estamos en esto, todos terminamos envejeciendo y abandonando nuestra vida y nuestro sentimiento de invulnerabilidad. "Nacemos y morimos solos" I. Yalom

Existen buenos motivos para ser más amables, más compasivos, ofrecer amor altruista, perdonar más, compartir más, arriesgar más; y "encontrarnos" más. 



- Pedir lo que necesitamos (sin esperar a que los demás nos lo ofrezcan, y permitirnos pedirlo sin juzgarnos). Para ello has de ser consciente de qué necesitas en cada momento, y aceptarte, para luego pedirlo.

- Informar más frecuentemente a los demás de cómo nos llegan sus palabras y sus acciones ( los demás precisan que les demos esta información, momento a momento,  como un "mapa que les oriente" para con nosotros). Para ello necesitas ser consciente de qué sientes durante la interacción.

 Ejercitar los movimientos empáticos y reflejárselo al otro de vez en cuando. "Ser atento y Estar atento". Decía un viejo psicólogo (V. Frankl), que en el momento en el que "nos ocupamos de algo o alguien que no somos nosotros mismos", nos trascendemos y algo en nosotros tiende a sanarse, al no estar tan "hiper-atentos" a -qué nos pasa a nosotros-. Para ello, lo primero que tienes que hacer es detenerte, apartar un instante tus pensamientos y tensiones internas, posar la atención en el ir y venir de tu respiración, ayudará (esto ayuda a crear un espacio interno renovado). Una vez creado ese espacio interno, -pregúntate:

"¿Cómo se ven las cosas desde el punto de vista -del otro- en este momento? ¿Se entretiene, se aburre? ¿Sufre, disfruta? ¿Está conectado/a con lo que acontece aquí? ¿Cómo reacciona a mis intervenciones y a mis palabras? ¿Qué siente en este momento mientras me habla o mientras me escucha? ¿Qué necesita? ¿Puedo serle de utilidad ahora mismo? ¿Cuáles son sus metas, sus preocupaciones, "sus luchas" en estos momentos?

Este ejercicio sin duda te ayudará a tomar perspectiva, a flexibilizar tu mente y tu atención y te abre tomo un campo de posibilidades a la hora de relacionarte con los demás.

Tendemos a comprender -la empatía- como un movimiento psicológico en el que -"vivenciamos de un modo atenuado la experiencia interna de otra persona / nos ponemos en su piel o en sus zapatos, comprendemos o sintonizamos con su sufrimiento". Yo prefiero hablar de -movimientos o conductas empáticas-, pues estas se transfieren al exterior, mediante una -conducta manifiesta y directa hacia el otro-, que le genera un impacto, y le transmitimos con ello "que nos interesa, que valoramos y aceptamos su experiencia interna, y se lo hacemos notar". Estas conductas pueden manifestarse de diferentes modos y merecería todo un capítulo a parte. Lo manifestaríamos, por ejemplo, en verbalizaciones, tales como:

"Pareces triste en este momento / Te noto ausente desde que Luis se ha ido / Me pareces muy tenso/a desde que te estoy hablando sobre esto / Temo que puedas enfadarte si te digo lo que pienso / Comprendo lo importante que esto era para ti... / debes estar muy contento por lo ocurrido... / ¿Qué tal fue aquello? ¿Cómo lo viviste? ...  

-" Aprovechar a los demás" como instrumento para explorar tu mundo interno y conducta interpersonal: No debemos tomar lo que los demás nos dicen "al pie de la letra", pero tampoco dejes que -recibir una crítica o un señalamiento- te prive de un aprendizaje y una evolución personal. Puede ser útil mostrarnos abiertos a que los demás nos manifiesten sus puntos de vista y la visión interna que se construyen de nosotros, así como alentar a que nos expresen qué necesitan, qué les molesta, y, especialmente, qué clima emocional experimentan a nuestro lado. Si puedes acompañar esta actitud de un clima compasivo y de aceptación, de seguro, contribuyes a una relación -dinámica y atenta- (antónimos de una relación -estanca y distraída-)  que bien puede contribuir a aprendizajes y a evolución en las personas que comparten de este modo. Esto es particularmente útil y necesario en el grupo de terapia y, transferirlo paulatinamente a nuestras relaciones significativas completará nuestro proceso terapéutico aquí.

Recuerda: "me gustaría poder explorar con el grupo.... tal sentimiento o tal dificultad que estoy teniendo aquí... / con ... tal persona etc..."

- "Genera, Juega y Diviértete / la experiencia de Flujo": Por último, éste aspecto representa uno de los pilares más importantes de la Autenticidad. Es fundamental poder, respetando tu propio ritmo de desarrollo a la hora de ir sintiéndote seguro y experimentando tu autoconfianza en un determinado grupo o relación, que puedas permitir la emergencia de tus aspectos creativos, si experimentas tales impulsos o ideas. Por ejemplo a la hora de hacer propuestas, invitar, ofrecer soluciones, compartir tus intereses y confiar en ti. No te enredes ante esa voz que dice: "mis propuestas serán siempre rechazadas, mis consejos inútiles, mis intereses ridículos, mejor será frenarme". El coraje, la aceptación y el sentido del humor serán sin duda grandes aliados para ti. No coartes tus partes creativas y lúdicas, pues son probablemente los "rincones más auténticos" de tu personalidad, y de seguro, son la llave para que disfrutes.

Csikszentmihalyi, psicólogo perteneciente al ámbito de la psicología positiva, acuñó el término -"Experiencia de Flujo"- que define como “el estado en el cual las personas se hallan tan involucradas en la actividad que nada más parece importarles; la experiencia, por sí misma, es tan placentera que las personas la realizarán incluso aunque tenga un gran coste, por el puro motivo de hacerla”. Se da cuando una actividad nos absorbe, teniendo la sensación de que el tiempo se detiene. La creatividad, la espontaneidad y la flexibilidad mental emergen.

Se podrá profundizar en estos aspectos más adeucadamente mediante los "grupos de análisis interpersonal" y revisando la lectura "comunicación no violenta", como telón de fondo.



Miguel A.Winter 2019

Guía para participación en el "Grupo de Interacción y Análisis Interpersonal. Útil para Preparación para pacientes.


Introducción:

Existe un fenómeno curioso: vivimos en la era de la comunicación, a causa del desarrollo tecnológico “nos podemos conectar” con las demás personas  constantemente a través del teléfono móvil, las aplicaciones interactivas, las redes sociales, etc. Al mismo tiempo, cada semana escucho en mi consulta a muchos quejarse de una sensación dominante de creciente aislamiento interpersonal, y de diferentes tipos de frustraciones respecto de sus relaciones personales, así como una enorme dificultad para alcanzar un sentimiento de satisfacción y “encuentro real” con las otras personas. ”Tan comunicados y al mismo tiempo… tan incomunicados”.

No tengo ninguna duda de que existe una relación crucial entre el modo en que nos relacionamos con los demás y nuestro nivel de felicidad o infelicidad personal. Son muchas las personas, en cuyos cuadros clínicos basados en sintomatología ansioso-depresiva por ejemplo, subyacen en el fondo problemas relacionales. Problemas referentes a insatisfacciones con la pareja, relaciones difíciles con los padres o familia de origen, dificultades ante la adaptación a diferentes grupos en diferentes momentos del ciclo vital; sentimientos profundos de soledad y falta de cohesión, anhelos de una intimidad que no se alcanza; sentimientos de culpa, pérdida de libertad, miedo, vergüenza o inadecuación que distorsionan y obstaculizan el desarrollo de vínculos satisfactorios y, por consiguiente, tal vez, de una vida más plena.

Nuestra personalidad y los patrones de comportamiento, incluyendo el modo en que procedemos con los demás en nuestras relaciones, pueden considerarse el resultado de las primeras interacciones con otros seres humanos significativos. El niño que fuimos, deseosos de aceptación, aprobación, seguridad y valoración, aprendió que aquellos aspectos de su comportamiento que eran aprobados o que lograban alcanzar los fines deseados, eran promovidos y fijados por la respuesta de los adutos; mientras que otros eran suprimidos, al generar castigo o desaprobación. “La niña que crece en un hogar rígido en el que se desaprueba la expresión de las emociones, por ejemplo, aprende pronto a reprimir sus sentimientos espontáneos en su vida adulta, a favor de un comportamiento más distante con los demás”.

De este modo, todos tenemos, en mayor o menor medida, lo que denominamos “Distorsiones interpersonales”: una serie de aspectos (percepciones, pensamientos, necesidades, deseos, miedos, emociones y reacciones) arraigados fuertemente en nuestra personalidad, siéndonos muchos de ellos desconocidos y que pueden estar interfiriendo y obstaculizando notablemente en nuestro desempeño relacional con  las otras personas y en nuestra capacidad para adaptarnos. Ya sea porque distorsionamos nuestro modo de entender e interpretar el comportamiento de los demás, o en nuestras propias formas de reaccionar frente a ellos en las diferentes situaciones relacionales que se nos plantean.

“no existe un elemento más poderoso que- Otra Persona-,  para dar vida a un mundo propio, o para marchitar la realidad en la que uno habita, mediante una mirada, un gesto o un comentario”

“es en la relación con los demás, que se activan partes de nosotros mismos: reacciones, actitudes, emociones, sentimientos… que jamás conoceríamos sobre nosotros mismos, estando aislados”.

 

Guía Breve de preparación para la participación en Terapia de grupo: “Grupo de análisis Interpersonal” (Dirigido a pacientes).

Si usted está contemplando la posibilidad de participar querrá saber muchas cosas. En este texto conocerá sucintamente la estructuración del grupo: número de participantes, horarios, frecuencia de las sesiones, costes y normas de participación, así como la dinámica y procesos de la terapia grupal: cómo trabaja el grupo, cómo ayuda y favorece el cambio en las personas y cómo se participa en él, en favor de promover dichos beneficios;

Herramientas que usted puede obtener y desarrollar en este grupo de terapia:

La interacción con el grupo y el terapeuta le van a permitir formularse una serie de preguntas y contestarlas: ¿Cómo tiendo a sentirme con las demás personas a la hora de interactuar, colaborar, conocer y manejarme en un grupo? ¿Cómo me perciben los demás? ¿Qué hay en mi forma de estar con las personas que las acerca o las aleja de mí? ¿Cómo se sienten conmigo las personas con las que me relaciono? ¿Qué primera impresión se tiene de mí y cómo esa primera impresión va variando? ¿Me resulta fácil / difícil establecer relaciones de confianza e intimidad? ¿Soy capaz de compartir con los demás información personal y favorecer que los demás la compartan conmigo? ¿Puedo expresarme libremente, defender mis opiniones y derechos frente a los demás? ¿Se escuchar a los demás? ¿Hay aspectos en mi modo de relacionarme que “se me escapan” pero los demás si perciben de mi?.

Otros aspectos a desarrollar: Incorporar ciertas competencias complejas que puedan ayudarle: empatía, expresión de sus verdaderos sentimientos, manejo de la inseguridad, rabia, conflictos. Identificar y modificar patrones de relación repetitivos que le puedan estar obstaculizando en sus relaciones, por citar algunos.

.Estructuración: El grupo estará conformado por 7 / 8 miembros sentados en sillas independientes en formación circular: personas de ambos sexos, de diferentes edades, que -a priori- no se habrán visto, nunca, con anterioridad, ni sobretodo, habrán mantenido ningún tipo de relación previa. La duración estimada del tratamiento será de un tiempo no inferior a 6 meses. (Oct-May aprox.)

Se realizarán 3 sesiones/mes, los Martes de 17.30. a 19.00 (horario orientativo hasta ser confirmado por el terapeuta) (horario por concretarse), habiendo una semana de descanso. Las fechas de cada mes serán fijadas con razonable antelación. El coste será de  60e/mes (en total) por los tres encuentros, que deberá abonar en la última sesión de cada mes en la secretaría.

Normas:            Todas ellas de máxima importancia, analícelas con atención:

Asistencia. En el momento en el que se anima a participar y asistir, usted asume un gran compromiso con el grupo de terapia. Comprometiéndose a trabajar con el grupo con los objetivos indicados anteriormente y asumiendo que usted, como cada participante, se convierte en una pieza fundamental en importancia para el grupo y el proceso terapéutico. Por ello la inasistencia es un aspecto que causa malestar y entorpece el buen funcionamiento de las sesiones. De hecho, las faltas no implican la devolución de la cantidad económica a abonar, salvo en situaciones de fuerza mayor que justifiquen la imposibilidad puntual de acudir a la sesión. El objetivo de esta medida es proteger la asistencia, pues la inasistencia lastra el trabajo del grupo. Obviamente usted en cualquier momento puede dejar de asistir a las sesiones por el motivo que sea, y libremente poner fin a su participación en el grupo; siendo importante hacerlo con tiempo, de un modo reflexionado y comunicándolo al grupo y al terapeuta en la sesión de grupo. En caso de producirse alguna baja, el terapeuta podrá optar por incorporar a algún nuevo paciente durante el proceso.

Puntualidad: Trate de ser rigurosamente puntual. Los retrasos y las ausencias afectan mucho al trabajo del grupo. “El tiempo del grupo es muy valioso”. Las sesiones comenzarán y finalizarán siempre a la hora prevista con suma puntualidad.

Confidencialidad: Todo lo que se trabaja, se comunica, comparte y experimenta en las sesiones debe ser tratado con la máxima discreción y respeto, protegiendo por encima de todo la identidad y confidencialidad de los compañeros. A todos los miembros del grupo les preocupa notablemente su confidencialidad y cómo la información personal que puedan revelar es tratada por usted. Es importantísimo cuidar de esto.

Atención Plena y Cuidado de la sesión: Necesario venir a las sesiones con el deseo de sumergirse en ella, de experimentarla con interés y atención, desconectando el móvil, sin haber tomado bebidas alcohólicas en las 2 horas anteriores y manteniendo las formas básicas de comunicación, respeto y aceptación incluso cuando podamos sentirnos heridos, hostiles o en gran tensión con algún miembro del grupo.

 “Abstinencia”: Un elemento primordial en este tratamiento es poder observar, bajo la mirada de todos los miembros, las interacciones que se producen de principio a fin entre los participantes para su análisis y trabajo grupal. Por ello, en caso de darse algún encuentro entre miembros del grupo fuera de los límites de las sesiones, en privado, este hecho ha de ser rigurosamente compartido y analizado con el resto del grupo y el terapeuta en la sesión siguiente. De lo contrario se perjudica y distorsiona la terapia. El grupo de terapia no necesariamente es un lugar en el que venir a conocer gente con la que luego establecer una amistad o relación fuera de los límites de la terapia, aunque puede suceder con facilidad. La naturaleza de las relaciones entre los compañeros del grupo se basa en el respeto, la sinceridad, la autenticidad y el análisis de la conducta de cada uno, persiguiendo objetivos individuales y comunes colaborando en las sesiones. Esto, al mismo tiempo, va a generar vínculos y sentimientos intensos a través de dicha apertura y colaboración mutua, pero no necesariamente traducirse en relaciones fuera del grupo.

Norma del “silencio” antes de comenzar la sesión: A medida que lo participantes van llegando a la sala, van tomando asiento y ocupando la silla que deseen, no hay “sitios fijos en propiedad”. Se trata de mantener el silencio hasta que se haya producido la llegada de todos los pacientes y “demos por iniciada la sesión”. El sentido de esta norma es evitar que se produzcan conversaciones, intercambios entre miembros del grupo en ausencia de –otros miembros. Nos interesa que todas las interacciones entre los miembros del grupo se produzcan ante la mirada de Todo el grupo, para poder entender y a analizar las interacciones estando “en posesión” de toda la información relevante.

Dinámica de la sesión: Hay dos modos, en esencia, de participar en las sesiones: la auto-revelación y el “aquí y ahora” de la sesión. Auto-revelación significa compartir información personal con los demás miembros, sobretodo útil en las primeras fases de la terapia como medio para conocer y darse a conocer a los demás, o bien ante una situación privada que se quiere compartir con el grupo. En esencia sería informar sobre “quién es usted, sus vivencias e historia de vida,  asuntos referentes a lo que le sucede en su entorno personal fuera del grupo de terapia”. Cada uno decidirá revelar aspectos personales a su propio ritmo y comodidad. De este modo el grupo puede funcionar como fuente de apoyo o consejo, y como espacio de contención, favoreciendo la expresividad y un clima de aceptación.



Sin embargo el trabajo fundamental de este tipo de grupo de terapia se centrará en este segundo modo de participación
(Esto es muy importante) el “aquí y ahora” lo cual significa: informar abiertamente sobre cómo se siente usted con el grupo y con sus miembros en particular; analizar, compartir y expresar abiertamente, impresiones y sentimientos referentes a lo que a usted le sucede en las interacciones que van teniendo lugar dentro del grupo, a los  ojos de todos, en la propia sesión. Recuerde esta frase “no hay nada más difícil que no ser uno mismo. Pues bien, en las sesiones con el grupo, con el paso del tiempo, y a medida que usted vaya experimentando el entorno grupal como “más seguro”, es probable que se permita participar más, tanto revelando algunos aspectos personales, como sobretodo atreviéndose a expresar cómo se siente usted con los demás miembros e incluso brindándoles consejo, apoyo, pero sobretodo opinión: compartiendo de un modo sincero cómo les percibe, brindándoles ese feedback valioso y necesario.  Es aquí donde surge el poder de la terapia de grupo y de su escenario grupal, como principal herramienta orientada al análisis y comprensión profunda del estilo relacional de cada paciente y de sus particulares distorsiones. Así como la corrección de las mismas y el posibilitar la emergencia de nuevos modos de actuación que conduzcan a una mayor competencia y autoconocimiento en las relaciones de cada miembro fuera del grupo.  Por ello es muy importante poder ir construyendo grupalmente desde el inicio, un cierto clima de libertad, seguridad, confidencialidad y aceptación que aliente la revelación personal y sobretodo la espontaneidad.

Ejemplo de posibles intervenciones de pacientes en terapia de grupo basada en “el aquí y ahora” dirigiéndose a otros pacientes durante la sesión de grupo:

“Marta, me ha gustado mucho cómo me hablaste, me siento cómodo contigo y me gustaría acercarme más a ti”; “Hoy no he participado como suelo hacerlo en la sesión, creo que estoy enfadada con algunas personas del grupo”; “Observo que llevas varias sesiones sin dirigirme la palabra, ¿qué sientes exactamente hacia mi ahora mismo?; ”Quería agradecer al grupo los consejos que recibí el otro día, me fueron muy útiles”; “he notado que cuando te hago un comentario sobre ese tema, te molestas, pareces agresivo ahora mismo”. “¿Qué opinas de mí, cómo me ves, qué te hago sentir cuando me dirijo a ti?”.

La mayoría de sentimientos, tensiones, dificultades,  que experimenta usted en las relaciones de su vida personal, es posible que se repitan y las vuelva a experimentar, esta vez,  en el propio grupo de terapia: “otras personas, pero los mismos patrones y podrán ser trabajados en el mismo momento en el que suceden en el escenario grupal”.

Insisto: Se trata de ver como las distintas personalidades se van desplegando, a medida que las interacciones entre los miembros van produciéndose. Todo ello tiene lugar ante la mirada del grupo, donde, bajo un cuidadoso liderazgo terapéutico, los miembros dan y reciben feedback sobre el significado y el efecto de las diversas interacciones que tienen lugar entre ellos. Es de este modo que el escenario grupal opera como herramienta terapéutica

 

Un consejo: Si al leer este texto y al imaginarse a sí mismo participando sintió un impulso de curiosidad a la vez que un cierto nerviosismo, participe! No deje que su vieja ansiedad saboteadora le prive de una experiencia constructiva y reparadora. Una cosa más: asuma riesgos y saque partido a la terapia!

Una promesa: El proceso a través de la terapia grupal, como ha podido leer, lleva tiempo, pero créame no le dejará indiferente, y sobretodo, algo muy interno suyo habrá cambiado en usted cuando la finalice.

El resto de preguntas y dudas que tenga puede consultármelas personalmente.

 

 

 

 

Miguel A. Winter 2012

 

 Basado en I.Yalom “Guía y Práctica de la Psicoterapia de grupo”.

C.Rogers. “Grupos de encuentro” 
 
 
 
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